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1. Elija
el tamaño de la lata o del tarro de vidrio en función
de las raciones que deba preparar. Así no desperdiciará
nada.
2.
Las
conservas no sólo proporcionan muchas satisfacciones
al paladar, también mantienen intactas todas las cualidades
nutricionales.
3.
Los productos de
las conservas se recogen y preparan sin
demora tras su cosecha, aprovechando su mejor momento, y con
una manipulación mínima.
4.
El
uso gastronómico de la conserva es cómodo y
rápido. En las conservas encontrará soluciones
culinarias a precios muy razonables.
5.
Usted no gastará
energía para almacenar sus conservas:
no necesitan frío. Además, aprovechará
todo su contenido sin residuos orgánicos.
6.
El
envase es reciclable. Tanto la lata de acero como el tarro
de vidrio son uno de los envases más reciclables y
reciclados que existen. Deposítelos en el contenedor
de basura más adecuado.
7.
Uiltice el abrelatas apropiado. Evite levantar la tapa
con
los dedos para evitar cortes.
8.
Utilice
una cuchara o tenedor limpios para vaciar la lata.
9.
Aproveche
parte o todo el líquido de las conservas vegetales
para no desperdiciar la parte hidrosoluble de las vitaminas
y los minerales.
10. Guarde
en la nevera el producto no consumido en un recipiente limpio
y cubierto. Una vez abierta, la conserva ya no es conserva.
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